LA ADICCION AL SUFRIMIENTO

El sufrimiento en muchas personas produce un estado adictivo, como lo es cualquier adicción (alcohol, cigarrillos, drogas). Lo que sucede es que la persona no lo registra por desconocer que “el sufrimiento” también es una patología adictiva. Esto ocurre porque se aferra a este estado como si fuera algo normal en su vida, y no puede o no quiere abandonarlo por sentirlo como algo propio.
El sufrimiento debido a una situación de dolor, trauma, perdidas, enfermedades, etc. Que no han sido sanadas, producen residuos de energía cristalizados en nuestro cuerpo emocional que impiden que la persona pueda seguir avanzando en su camino evolutivo.
Esta información queda grabada en nuestra memoria celular, por patrones, mandatos familiares, culturales, religiosos, que nos han hecho creer que nos merecemos lo que nos pasa “porque la vida es una lucha”; pero esto no es real, los sucesos que hemos atravesado son la oportunidad para aprender, sanar y crecer en este camino evolutivo, y si la persona no puede ver el regalo que significo la experiencia que atravesó se queda pegada al estado de sufrimiento hasta que pueda elaborarlo.
Se trata entonces de tener el deseo de despojarnos de estos patrones que se hacen cada vez más pesados y densos, para sentirnos más livianos y tener más claridad para seguir creciendo en una vida despojada de dolor y sufrimiento.

AMOR DIVINO

¿Cuántas personas experimentan en su vida la pureza y la dulzura del amor desprendido con un mínimo de consistencia? Lo cierto es que las hay y, sin embargo, parece que en esta época de la tierra el amor divino es aún la excepción antes que la regla. Esta afirmación no pretende señalar a nadie con el dedo, sino mostrar un área en la que necesitamos evolucionar como especie. El amor divino se puede definir como: 1) amor puro ofrecido sin esperar nada, sin motivos ocultos, culpa, manipulación o “descarga” sobre otras personas; 2) amor entregado como producto natural de la naturaleza esencial del yo que se preocupa de los demás sin necesitar una razón; 3) la respuesta natural a la contemplación de la esencia de otra persona, animal, planta o cualquier otro elemento de la creación, y 4)la esencia de Dios/Diosa que fluye a través de todo lo que existe.
La sociedad actual enseña que el amor se define mediante sentimientos tales como preocupación por las personas, miedo a perderlas, requerir la presencia de otros a fin de sentirse bien o a salvo, algo que se siente hacia los demás cuando éstos satisfacen las necesidades de uno, lo valoran o le dan lo que quiere, decir a alguien que es insoportable vivir sin su presencia, tener pena y lástima de los demás. Esta última descripción es lo que la mayoría llama amor, o los síntomas del amor.
La sociedad enseña a lanzarse a la búsqueda del amor jugando al “pobre de mí”, a las “penas en compañía” y a decir: “¿a que es horrible?”, relacionados
Estrechamente. ¿Recuerdas algún momento en que se te acusara o que acusaras de amar poco y ser insensible a alguien que no sintiera pena por alguien y no dijera “pobrecito”? Lo cierto es que sentir compasión por alguien es una forma de quitarle poder. Consagra su impotencia e incapacidad de ayudarse a sí mismo. Esto no significa que debes ser frio y distante, significa: no dejes de amar, ten compasión pero no niegues a otros la capacidad de aprender, crecer y cambiar su vida al sentir pena por ellos.
Existe bastante diferencia entre las definiciones de amor divino y las definiciones que la sociedad da al “amor”. Seguro que ya de muy niño aprendiste que si querías amor tenías que hacer lo que tus padres querían o esperaban de ti. O te adaptabas a ese comportamiento o te rebelabas, rechazando así el amor.
En cualquier caso, se redujo tu capacidad de recibir amor divino, o bien quedó completamente bloqueada a causa de entregarte al juego de competir por la energía y la atención de los demás.
Ya de adulto, el no haber entendido la naturaleza del amor se traduce en esperar cosas poco realistas de la pareja o amigos. Si alguien no te hace caso cuando crees que debe hacerlo, supones que te ama poco. Si tu mejor amiga conoce a una nueva amiga, te sientes menos querida. “El” no te toma de la mano ni te besa cuando tu quieres y le acusas de que te ama poco.
Hoy la mayoría de las personas han olvidado que los seres humanos deben elegir pareja y amigos íntimos entre aquellos con quienes sean compatibles. Aquellos hacia los que se sienta amor y cariño de modo natural y que de modo natural correspondan a esos sentimientos. Antes al contrario, hay muchos que no hacen más que entablar relaciones ligadas al sexo o amistades con personas antes de conocerlas, antes de que cada uno comunique al otro sus necesidades y deseos, antes de que se establezca una mínima compatibilidad . Después les duele que el modo de amar del otro no responda a sus expectativas en lugar de verlo simplemente como otra manera de amar, echan culpas y acusan a los demás de amar poco. Puede que algunas amen poco y puede que no. Si estos procedimientos y actitudes te son familiares, es importante que te des cuenta de que es tuya la responsabilidad de utilizar el discernimiento y de elegir con más juicio.
A causa de estos dilemas sobre el amor, así como de muchos otros, es posible que hayas renunciado a tu capacidad de recibir amor Divino, así como a las otras cosas que se han dado en llamar amor. Puede que incluso tengas miedo de aceptar la alegría del amor verdadero porque lo asocies estrechamente con ceder el control, sentir dolor y desilusión o volverse dependiente. El amor en su forma pura no tiene que ver con el miedo, la resistencia, la contracción, la pérdida, el control, el dolor o la dependencia.
Cuando lo que llamas amor provoca estas desgracias debes asumir la responsabilidad de examinar tu discernimiento o esas vibraciones de tu interior que magnetizaron la situación o la persona hacia ti. ¿Qué clase de expectativas injustas o poco realistas tienes? ¿Llegaste a conocer lo bastante a la persona para averiguar si era cariñoso o desprendido antes de entablar una relación? ¿Crees que mereces amor y que alguien acepte el tuyo? ¿Eres capaz de dejar que el otro sea quien es de verdad o crees tener el derecho de obligar a cambiar a las personas según tus necesidades?
El trabajo interior te permitirá estar más abierto al amor divino. Facilitarán que éste te sane y suavice tu resistencia, favoreciéndote en el futuro un mayor discernimiento que te permita saber a quién y qué admites en tu vida.

AMORAH QUAN YIN

SANACIÓN ESPIRITUAL POR ARQUETIPOS

El máximo exponente de la sanación Espiritual en España está representada por el Inglés Colin Bloy, quien se dedicó por más de 30 años a sanar y enseñar este método por Australia, Canadá y Europa. Murió en Tenerife en el año 1995. Él define así la Sanación por Arquetipos:
“La sanación Arquetípica trata las enfermedades por su reducción arquetípica desde la transferencia de arquetipos efectivos de probada eficacia, cuya introducción en los diferentes estratos energéticos del paciente modifica la codificación y la información de la enfermedad, sustituyendo los códigos enfermos por códigos saludables, cuya información encriptada es transferida a las diversas capas de los centros energéticos, modificando la información cual si se tratara de un disquete de programación que sustituye los códigos propios y tipificados de la enfermedad, por otros nuevos que poco a poco, se van asentando hasta hacerse estables y sustituyen a los códigos enfermos.”
Hoy sabemos que toda enfermedad tiene un componente emocional y mental importante. Depende de la actitud del enfermo para sobrellevarla con menos sufrimiento como para sanarla definitivamente. Por eso se dice que la mayoría de las enfermedades son psicosomáticas.
Volver a un estado de salud exige mucho trabajo y cambio personal. La receta del Médico es insustituible para el cuerpo físico, pero si no ordenamos los cuerpos (emocional y mental) la enfermedad aparecerá nuevamente tal vez con otra sintonía.
El Alma tiene códigos para hacerse entender y para pedir que seamos fieles a su misión. Uno de esos códigos son los síntomas. Entenderlos y aprender a dialogar con ellos nos orientará para encontrar el camino de la salud.
El cuerpo físico es donde se hace visible la enfermedad a través de la forma, a través de sus sistemas, sus órganos, venas, arterias, etc.
El cuerpo etérico es el que le da energía al cuerpo físico, mediante una red de líneas de fuerza a través de las cuales fluye la energía cósmica o divina.
Desde el lenguaje del cuerpo o la enfermedad nos llega información indicadora sobre las emociones reprimidas, cada órgano habla de sí mismo y representa lo que nos afecta. De manera que la enfermedad se presenta como “oportunidad” de transformación interna, un viaje que nos invita a tomar conciencia, que nos convida a indagar internamente las necesidades del corazón y del alma. Con lo cual las enfermedades se transforman en maestros que nos orientan sobre el hábito o actitud incorrecta que desequilibra el organismo.
No siempre esto es aceptado por la persona, porque tendemos más a “pelear” contra la dolencia, entrando en guerra con la situación. El primer paso es aceptar lo que sucede como lo que ES. Y luego tratar de entender el mensaje que me está mandando la realidad.
En todo abordaje de sanación lo que se pide es aprender a expresar las emociones, pues las emociones no expresadas, negadas o reprimidas, se almacenan en nuestro cuerpo de manera física.

MUNAY-KI

Es el conjunto de los nueve ritos de iniciación de la tradición de medicina energética de las Américas.
La palabra Munay-ki proviene del idioma Quechua y significa “Te AMO” O “Sé como Tú eres” y representa los nueve portales que sanan y transforman nuestro campo energético luminoso en el de Homo Luminous.
Las antiguas profecías de las Américas hablan de la aparición de un nuevo ser humano sobre el planeta: aquél que vive libre de miedo y reside en su naturaleza trascendental.
El Munay-ki contiene los códigos para este nuevo ser humano y sus ritos son otorgados en forma de transmisiones energéticas.
Estas ceremonias encuentran su origen en los grandes ritos iniciáticos del Valle del Indo y fueron traídos a las Américas por los primeros hombres y mujeres de medicina que cruzaron el estrecho de Bering durante la era glacial unos 30.000 años atrás. Estos valientes viajeros son conocidos como los “Laikas”.
En 1950 un grupo de Laikas bajó de los Andes para asistir a la reunión anual de Chamanes que tuvo lugar al pie de una de las montañas sagradas. Los nativos del lugar vieron los ponchos que llevaban los Laikas y reconocieron inmediatamente las marcas que identificaban a los altos sacerdotes. Comprendieron que se trataba de un grupo de hombre y mujeres chamanes que supuestamente habían desaparecido después de la época de la conquista. Estos altos sacerdote chamanes, conscientes de que la humanidad estaba al borde de una gran crisis, habían salido de su reclusión para ofrecernos una sabiduría que pueda ayudarnos a sobrellevar los grandes cambios que vamos a tener que afrontar, una sabiduría que transforme nuestra realidad y dé a luz un mundo mejor.
Según las profecías de los Mayas, los Hopis y los Incas, nos hallamos en un momento decisivo de la historia humana. Los Mayas identificaron el año 2012 como la culminación de un período de grandes disturbios y convulsiones, un período en que surgirá un nuevo tipo de ser humano.
Nuestra evolución va a dar un gran salto cuántico y pasaremos del Homo Sapiens al Homo Luminoso, es decir, nos convertiremos en seres con la capacidad de percibir la vibración y la luz que constituyen el mundo físico en un nivel mucho más elevado.
Por primera vez, la humanidad tendrá la capacidad de evolucionar no entre generaciones, sino dentro de una generación, lo que contradice nuestro conocimiento sobre el funcionamiento de la evolución. Vamos a dar un salto cuántico biológico en el espacio de una sola vida, y las características físicas, emocionales y espirituales que adquiramos serán transmitidas a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos.
Al convertirnos en Homo Luminos, renunciaremos al comportamiento del conquistador y rechazaremos la teología que valora el control y el dominio sobre la naturaleza, una teología que justifica la explotación de ríos y bosques porque no los ve más que como recursos para el consumo humano. En lugar de eso, adoptaremos una antigua teología que la mayoría de los seres humanos hemos perdido, una teología femenina de cooperación y sostenibilidad.

LIMPIEZA Y RE PROGRAMACIÓN DE MEMORIA CELULAR

Cada ser humano es un conjunto de acciones y circunstancias acumuladas en su propio tiempo y espacio (memoria celular), el resultado de ello es, un individuo sano o desarmonizado en su hábitat interno.
Esto ocurre porque la información se deposita en las células en forma de carga bioeléctrica y al producirse el dialogo celular, esto se transmite en vacío, en forma de eco constante en todo el sistema dl cuerpo.
Podríamos decir que la respuesta a la vida y la vida misma estaría condicionada por ese banco informático de patrones auto impulsados en la memoria celular, en forma de emociones y conceptos.
Esta técnica facilita el abordaje a la memoria celular hasta varias generaciones de los antepasados, etapa intrauterina, primeros años de la vida o cualquier otro momento donde se encuentre la raíz del escenario actual, al mismo tiempo que nos ofrece la solución definitiva al conflicto.
Es de utilidad en cualquier bloqueo o situación dolorosa, stress emocional, shock postraumático, fobias, ataque de pánico, inhibiciones, exceso de peso, perturbaciones del sueño, trastornos físicos- emocionales y mentales, adicciones, nuestra relación con el dinero, complicaciones familiares y de pareja.
Una vez que el banco de la memoria celular es reparado, funciona el nuevo programa y el estado anterior no se vuelve a repetir y el cambio es definitivo.

REIKI

El Reiki es un sistema de sanación, auto sanación y reequilibrado bioenergético mediante la transmisión de la energía Universal curativa a través de la imposición de manos.
En Reiki se trabaja directamente con el campo energético del paciente, canalizando hacia sus cuerpos sutiles la energía del Creador, el cual, incidiendo sobre los bloqueos energéticos que perturban la libre circulación de la energía en su ser, restaura y armoniza sus sistemas, posibilitándole y mostrándole de forma sencilla, fácil y asequible para todos, el camino de vuelta hacia la salud, la alegría, la integración y el AMOR
Con el Reiki se elimina rápidamente el estrés y la agitación de nuestra época; cuando nuestro organismo está desequilibrado vibra a una frecuencia inarmónica y anómala que impide el desarrollo normal de las funciones celulares y el funcionamiento óptimo de nuestros sistemas, que pueden retornar a su mejor estado con un tratamiento Reiki aportador energético de la intensidad y frecuencia necesaria, suministrándonos el impulso imprescindible para restablecer el equilibrio y con él, la curación.
La energía Reiki armoniza y reequilibra el flujo energético en nuestros cuerpos físicos y sutiles, actuando simultáneamente en el nivel físico, mental emocional y espiritual del ser humano.
La palabra Reiki es de origen Japonés, y se compone de dos palabras: Rei, que significa Energía universal y KI: Fuerza vital, podría traducirse como “Energía Vital Universal”.